4 y 5 DE ABRIL DE 2005 - ALMERÍA - POR SERGIO FAJARDO

Fecha estelar del 4 al 5 de Abril del 2005 

  

Rumbo a la galaxia almeriense

  

El comienzo de viaje se presentaba sin mayor complicación la mayoría de la expedición se encontraba en la base de despegue o en las cercanías, mientras yo el capitán Zerg Braniggan  intentaba hacer lo mismo con otra pequeña tripulación que estaba atrapada en la pequeña constelación  que existe entre la Cartuja y la salida de Mendez Nuñez. Esta zona del universo es conocida como Granada generalmente, pero al mediodía también suele ser conocida como “atasco de tres pares de cojones”.

  

Tras arriesgadas maniobras pudimos escapar gracias al pilotaje temerario de Padialok, el extraterrestre amigo de la raza pasteleriense.

  

Después de encontrarnos en camino con otra nave amiga conducida por el elfo Castillelrond y una criatura extraña conocida como Chinchilla, de la cual ignoro su procedencia, seguimos el rumbo fijado hasta la zona de despegue.

  

El viaje programado no conllevó ninguna sorpresa, además de por contar con las expertas manos al volante de Fernando, el piloto de la flota de transporte (a la que no voy a dar publicidad, no te mosquees papá), porque tampoco parecía que el emperador del imperio SKS tuviera ganas de hacer algo fuera de las obligaciones pertinentes de la tripulación. Esto implica diversión fuera.

  

Llegamos a la zona donde se llevará a cabo la batalla, el planeta “Maestro Padilla”. Dicen las malas lenguas que este solo es una pequeña parte del planeta Almería. No lo sabremos, por lo menos, no en este viaje.

  

Después del desembarco comenzamos a preparar el entorno, el maestro Castillelrond me toma bajo su tutela para preparar las armas, otra vez mas utilizaremos los conocidos PC (plano convexo), recortes y algunos panorámicos. Es una situación difícil, encerrados como animales en una cueva que oliendo la primavera en la puerta del agujero no pueden salir del letargo de la hibernación  debido a alguna profunda herida. Se hace difícil incluso a los que preparan la batalla no quiero imaginarme lo difícil para el que no tiene nada que hacer mas que enloquecer encerrado en esta cruel cárcel de cortinas, focos y asientos.

  

Pero el emperador es cruel y solo grita y ordena a su ejercito. (Empieza a  oler a revuelta)

  

El aislamiento termina, los dueños de la gigantesca prisión-teatro han sucumbido a la presión del emperador, ni siquiera ellos aguantan más horas encerrados. Nos liberan!!!!

  

Pero no por mucho tiempo, esto solo es un traslado a una cárcel de baja seguridad llamada hotel Torreluz.

  

Antes de entrar Fernando, el piloto de la aeronave, tiene que buscar el hangar donde guardar hasta el día siguiente nuestro vehículo, el puerto parece un buen sitio. Pero que ven mis ojos de capitán?!?!?!?

  

Aparece en medio del puerto una navecilla Mondeo ya conocida por mi, la pilota Chavoaka, el Wuki del planeta Iznalloz, que trae escoltando a las princesas: Ikidala, Luceia y Estibalwen.

  

Ahora si llegamos al hotel, excelentes habitaciones, la mía la compartiré en principio con el maestro Castillelrond. Pero antes necesitamos comer, son las 11 de la noche y ya toca. Aunque en las cantinas almerienses no piensen lo mismo. Después de una frugal cena, ya sabéis que “de grandes cenas están.. vacías las cajas de ahorros”.

  

Después de cenar y antes de dormir, teníamos algunos puntos que discutir en el consejo en la habitación de Castillelrond, habían venido seres de todas las razas y lugares diferentes, pero con un mismo fin común: acabar con la amenaza del anillo único, pero se jodió el consejo y desocuparon la casa Castillelrond, así que si la tierra media se va a tomar por saco. Sólo quiero decir que nosotros lo intentamos…, pero no nos dejaron. Aunque el enano Gimli Vicente llamó la atención del consejo sobre la importancia de la reunión e insistió en que siguieramos adelante cambiando el lugar de encuentro al 7º cielo, un local bastante encantador y confortable, según me ha contado un amigo que fue a comprar tabaco, pero al final desistimos.

  

Parece que acaba el día, pero en verdad ya ha empezado uno nuevo, y parece que hace horas está esperando para levantarse. Maldito sea el día por levantarse tan temprano.

  

Pero en fin una vez despiertos, qué importa, el capitán Zerg Braniggan tomará su ducha habitual de los martes, y después se quedará esperando que el indisciplinado Gimli Vicente tenga a bien llevarle su ropa!!!!  Ahora si estoy listo para bajar y saludar a la tripulación que espera a su capitán…. Pero maldición!! Todo el mundo ha terminado ya de desayunar y se largan sin esperarme, que la fuerza os acompañe y os pegue un collejazo de mi parte…grrrrrrrrrr!!!!!

  

Bueno no hay tiempo de mucho, cuando llegamos al planeta M. Padilla todo está empezado, ya llegan tarde a vestirse para la batalla-tragedia “Andrómaca”.

  

Parece que eso de despertarse se lo han tomado en serio, todo está en movimiento, actores y actrices, técnicos y directores, organizadores y público,…incluso los soldados que no caben en ninguna de las anteriores ramas, están ya pidiendo guerra. Así que subido en lo más alto del teatro admiro el comienzo de la obra tan llena de energía, sobre todo por la entrada enérgica de los soldados, con sus voces llenas de energía y sus palos no menos enérgicos que llenan de esa energía: butacas ,pasillos e incluso alguna que otra enérgica cabeza.

  

Desde que Andrómaca pisa suelo hasta que el último del coro ha salido de escena antes de saludar, esta obra no para de desprender esa energía de la que hablaba.

  

Andrómaca está en escena y nadie va a discutirle quien manda, tiene bastantes problemas que solucionar con el capullo ese del Menelao, que estoy viendo yo que un día se va a llevar o bien un rodillazo en los huevos de la propia y trágica Andrómaca o un bastonazo del bueno de Peleo que lo veo cada vez con más ganas de partirle el susodicho bastón en plena cabeza espartana.

  

Pero vamos que no seré yo quien me meta en medio así que para evitar problemas y a la vista de que hay un par de compañeros que tampoco han despertado del todo, saldremos en expedición a buscar un par de litronas. Que nadie piense mal, es por exigencias del guión.

  

Volvemos a tiempo para seguir viendo la obra pero ya repartidos cuidadosamente entre bambalinas o en los palcos mas altos, para no molestar a nadie.

  

La tensión llega a su fin, la diosa Tetis se enrolla con Peleo, y lo digo en todos los sentidos, porque cualquiera pone un piso hoy en día pero eso de colocarte en el Olimpo… eso si que es un braguetazo!!

  

El tema es que esto llega a su fin casi sin tiempo para terminar de saludar hay que vestirse y pintarse y empezar a hacer el gilipollas (y no me refiero a Poenulus sino a la rutina de costumbre)

  

De repente me siento perdido, veo soldados fanfarrones que empiezan a fanfarronear muchas horas antes de salir a escena, hombres volantes como pollos perdices, testigos punkis y poetas, testigos vendiendo pinrelinas y paletillas, un obihanón kenobi, un chulo putas peleándose con un cabestro de Gelíbra por comerse parte del atrezzo (un bocaillo de chorizo de atrezzo para ser exactos), un camarero del pipote (¿qué coño hará aquí?) y lo más raro tres chicas que no se como habrán metido aquí en medio de tanto loco (algún tornillo les faltará también).

  

¿Que ha pasado? No me  acuerdo de nada de repente todo ha pasado, y yo no se donde estaba, sólo tengo la sensación de haber salido por donde no debía…pero bueno da igual, creo que todo ha terminado y parece que no ha ido del todo mal, no veo a nadie herido..eh!! y en el escenario no hay rastro de tomates ni ladrillos, si definitivamente ha tenido que ir bien.

  

Pues nada, no queda más que comer como toca a unos individuos de nuestro rango y nivel, un bocaillo un trococolo y a tomar por saco señores, eso si con el billete de autobús pagao.

  

Y sin nada mas que un buen sabor de boca (por el teatro eh!! Que el bocaillo tenia pimiento) volvemos a casa para descansar y preparar la siguiente sobrecogedora aventura del capitán Zerg Braniggan y la tripulación de la nave de reparto SKS TEATRO. Tú también Zoiberg.