26.04.07
13:00
♪♫ din don din ♪♫ - Sras. y Sres. pasajeros, les habla en comandante Chinchilla. Les informamos que en breves instantes dará comienzo el viaje programado desde hace meses con destino a Sagunto. La temperatura en el exterior es inmejorable, ni frío ni calor… 0 grados, la altitud durante el trayecto no alcanzará los dos pasos y no se molesten en mirar debajo de sus asientos porque no encontrarán salvavidas alguno. - ♪♫ din don dan ♪♫
13:05
DELAYED
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13:15
Recorrido: Sagunto, con escalas en Granada, Puerto Lumbreras y algún que otro deshabitado lugar. Para tranquilidad de los señores pasajeros les informamos de que en caso de catastrófica catástrofe siempre quedará la socorrida y anaranjada CAJA NEGRA a fin de que el cuaderno de bitácora sea desarrollado.
CRASSSSSSSS (efectos especiales de catastrófica catástrofe)
Pasando a modo reproducción, estudio y análisis de CAJA NEGRA
El viaje transcurre con normalidad, bueno, dentro de la normalidad que se puede dar cuando se juntan en un mismo espacio, relativamente pequeño y sin posibles vías de escape, a un Sergio con un Pana, un Pana con un Manolo, un Manolo con unos Javis y un Javi con un Pepelu. Todo ello con una guitarra de por medio y un episodio, o mil, de “my name is Earl”.
El paso por tierras Alicantinas y Valencianas junto a un experto en las mismas, como es el amigo Alberto, propician temas de tan hondo calado que nos dejan lindezas verbales del tipo:
– “Se convierte en un tema político, pero en realidad no deja de tratarse de variantes dialectales” – o – “El famoso mapa de farfolla, que habla de las diferencias léxicas andaluzas”. – o la sentenciosa frase – “El último anillo del infierno” – las dos primeras frases en clara referencia a los distintos idiomas o dialectos existentes en la región y la última frase como piropo a los arquitectos de la ciudad de Benidorm. Sé que está de más que dé el nombre de la persona que nos ha deleitado con tan eruditas frases, pero como nunca se sabe qué clase de persona puede estar leyendo o escuchando la presente, diremos que responde a las iniciales de J.G.M.
Hasta aquí podría parecer que nos encontramos en un viaje de fantasía en el que el ambiente de alegría y amistad es el predominante, hasta que los pies desnudos de Manolín nos golpean con la cruel y, por qué no decirlo, olorosa realidad. Por lo demás, y salvo que en algún momento se echó en falta un café, el viaje de ida realmente bueno, ameno y nada pesado, firmo ahora para que el de vuelta se parezca.
27.04.07
O8:30
♪♫ Tiruri tiruri ♪♫ - ♪♫ Tiruri tiruri ♪♫
08:45
♪♫ pipipi pipipi ♪♫ - ♪♫ pipipi pipipi ♪♫
08:55
- “Killo, que hay que levantase” -
Pese a mis intentos por mantenerme despierto, para ser testigo y reportero de ocasión de las legendarias marchas nocturnas “intrahoteleras”, tengo que reconocer que no pude evitar cambiar unas horas de silenciosa juerga, por media hora de amena conversación con el doctor Manuel Castillo… algo me dice que mañana no será posible cruzar demasiadas palabras con el que será mi nuevo
Compañero de habitación… Mister Castle.
09:00
No nos encontramos en Cuenca, hay algo en el desayuno que me lo ha recordado.
10:30
Elías ha sido malo, el Karma le ha castigado haciéndole pasar un rato con el actor secundario Bob, mientras los demás disfrutamos de los talleres grecolatinos de Sagunto. No sé, a lo mejor Elías tiene algo en su lista que debería tachar.1
Del teatro romano donde vamos a realizar la representación… bueno, bajo mi humilde opinión, ahora es cuando sí que se le puede llamar ruina. Aunque claro, para gustos colores, y si bien hay gente que le gusta poco, hay otra a las que les gusta menos, eso sí, la idea es buena (eso me ha parecido escucha por aquí)
12:00
Empieza la obra
12:05
DELAYED
DELAYED
DELAYED
12:15
Ahora sí, empieza la obra.
Desde mi posición, en el centro y mitad del graderío, alcanzo a ver a dos personas, hombre y mujer con toda la pinta de ser profesores, se empeñan en seguir el guión en el libreto… pobres, como si para hacer teatro hiciera falta guión.
13:35
Finaliza la obra, el Karma nos recompensa con generosos aplausos y lo que parece una invitación para el año que viene, será que no hemos sido malos.
Pero no voy a dejar de aprovechar la ocasión para realizar una crítica, a lo pedante, de la representación; de que otra forma sino podría excusarme por el escaqueo del trabajo entre bambalinas:
Un escenario imponente como el que nos acoge hoy, es difícil de llenar y los tiempos complicados de controlar, lo que motivó una cierta falta de ritmo en el desarrollo y unas transiciones más largas de lo deseable. Cada uno inmejorable en su papel, supliendo la carencia de un poco más de ruido y algarabía. Y claro, reír no te ríes, ¡¡te descojonas!!.
Y sin dejar de aprovechar la ocasión, paso al punto del día de ruegos y preguntas que debería tener en este momento pero que no reproduciré en este relato por si hubiese personas de especial sensibilidad entre nuestros lectores.
14:15
Me dice Pana que escriba en mis notas para el cuaderno de bitácora que “me mira fijamente”, acto seguido se rasca el culo al tiempo que dice: -“bueno, da igual, no quiero intervenir” -.
No tenemos que andar mucho para comer. Los entendidos en las artes culinarias me juran por la cobertura de su móvil, que el “cazón afrutado en clave de sol” es un manjar muy chic, creo que voy a tener que pedirle la Ipod al Vázquez la próxima vez que venga.
16:00 0 16:30 (no sé, ahora escribo de memoria)
En este punto hago constar que sufrí una gran decepción con los llamados “estudiosos del arte”, “expertos en leguas antes vivas” y “filólogos de alta alcurnia” cuando el grupo se dividió en dos, los que querían ver el castillo romano de Sagunto (situado a unos cincuenta metros de distancia) y los que querían ir al hotel a dormir. Pues bien, el grupo de quienes estaban deseosos de contemplar los vestigios de una civilización extinguida a la que debemos, como mínimo, alguna de nuestras carreteras, sistemas de traslado de agua, alcantarillado y lo que hoy conocemos como wateres se redujo a 15 y sí, señores míos, ninguno éramos ni tan siquiera de letras. Yo, como el más caracterizado del grupo… caracterizado por su ignorancia, intente explicar a la concurrencia que lo que quedaba entre las murallas era el interior y lo del otro lado era el exterior (para que luego digan que Barrio Sésamo no daba culturilla). Finalmente, la excursión no pudo ir mejor y las aventuras vividas entre dragones y mazmorras dieron para mucho. No tengo datos de lo que hizo el grupo disidente, pero estoy seguro que no tiene nada que ver con el mundo de las artes. Con esto no quiero decir que para ciertas actividades no haga falta tener arte… ¡eh Sergio!.
Lo poco que quedaba de tarde se invirtió en poco más que descubrir que en Valencia no hay “Puleva” y prepararse para salir de marcha al Puerto.
La marcha, jeje, la marcha, hoy en día a cualquier cogorza se le llama “marcha”. No fue nada del otro mundo, al menos eso me dicen las almas caritativas que pretenden darme ánimos a sabiendas de que la más insana de las envidias me corroe por no haber podido acompañar al resto del grupo al tener que atender obligaciones incompatibles con “la marcha”.
Cierto es que no tengo datos suficientes para recrear fielmente lo sucedido al lector, pero en resumidas cuentas consistió en ir a cenar a un mejicano con impresionantes jarras de cerveza, dar mil vueltas con la mirada puesta en el cielo porque amenazaba lluvia, y de hecho llovió, para terminar arriesgando la vida en un taxi de vuelta al hotel; nuca se sabrá si las exageraciones en el relato de los usuarios de los taxis se debía a una cierta conducción temeraria de los taxistas saguntinos o bien a los efectos del alcohol en sus mermadas capacidades cognitivas.
28.04.07
08:30
♪♫ Tiruri tiruri ♪♫ - ♪♫ Tiruri tiruri ♪♫
09:00
Con mucho esfuerzo salimos de las habitaciones, con más sueño que hambre, cuando se oye una voz diciendo – “ups, perdón, os he despertado media hora antes y el desayuno tardará” – he aquí la ocasión para explicar la diferencia entre “broma” y “putada”, ya que últimamente se ha degradado mucho el concepto de broma, y por cuya degeneración conceptual algunos de mis amigos se dirigen a mi con calificativos del tipo #|#ak@#jnfajwir##@.
Al memos, el rato nos sirvió para aprender un poco acerca de las más arraigadas costumbres saguntinas, como puede ser el botellón bien visto por la municipalidad, ya que no hay agente de seguridad que se precie, que en tiempos mozos no haya hecho botellón y, sin querer, pero igualmente divertido, destrozara mobiliario urbano de todo tipo. (trascripción del relato de una persona autóctona de pelo cano)
09:30
Hora del desayuno, definitivamente no estamos en Cuenca.
10:30
Ya dispuestos para iniciar el camino de regreso a casa, nos encontramos con las habilidades reproductivas del bus al descubrir que en el recuento salen dos unidades exceso, y no, no fue un error humano.
12:53
Antoñiki está preocupado porque piensa que como no pude ir al fiestorro anoche, no voy a poder contar que mister Castle se tiró toda la noche diciendo -“estoy hasta el coño”-. La verdad es que no se como explicarle que esas cosas no se escriben nunca ya que no deben hacerse públicas.
Por lo demás, y salvo que en algún momento se echó en falta un café, el viaje de vuelta realmente bueno, ameno y nada pesado… tanto se parece al de ida, que tengo el mismo sabor a lomo en el paladar.
FIN de la reproducción, estudio y análisis de CAJA NEGRA
1.- Supongo que esta parte precisará de aclaración para todo aquel que no esté familiarizado con la serie protagonista del viaje objeto de esta narración, “my name is Earl”, así como con el deber que el componente del grupo llamado Elías tenía hasta el momento en el que se contextualiza el irónico párrafo; pues bien, a grosso modo, Earl, el protagonista de dicha serie, precisa ir tachando las malas acciones que ha realizado a lo largo de su vida y que tiene plasmadas en una lista, para ello tiene que enmendar dichas acciones de forma que cuanto mejor sea su comportamiento “el karma” le recompensará poniendo de su lado la fortuna (o al menos, eso cree él). Dicho esto, sólo falta aclarar la mala acción atribuible a Elías, consistente en que desde hace una semana atrás debería tener elaborado el Cuaderno de Bitácora correspondiente al viaje de Cuenca y con el que nos debería haber obsequiado en el viaje de vuelta de aquella ocasión. Aunque para ser justos, hay que decir que esta “mala acción” también la han cometido otros miembros del grupo con el agravante de que el tiempo transcurrido es de hasta un año.






