29 DE ABRIL DE 2004 POR ANTONIO V. LÓPEZ

29 de abril de 2004

  

El tan esperado día, tras muchos años fallidos, llegó por fin. SKS teatro emprendió su honroso viaje rumbo a la ilustre ciudad romana de Mérida, conocida por sus innumerables ruinas romanas (y no tan ruinas), por su equipo de fútbol, por el presidente del mismo y también semimundialmente conocida por su teatro romano, y no otro; algunos dicen que si comparasemos la cultura de fútbol con el mundo del teatro, el teatro romano de Mérida sería el Santiago Bernabeu (putos madridistas), pero más bien sería comparable, digo yo, con la auténtica catedral del fútbol, San Mamés. ¡¡Aupa Athletic!! (por lo que me toca).

Bernabeu  =>  Sanmames  =   Teatro Merida

  

Volviendo al honroso viaje de SKS teatro, simplemente comentar que comenzó con más de un retraso debido a la prolongación del tiempo de llegada de los componentes de la expedición. Estos personajes responden a las iniciales: S.F.V, J.L.G.S, A.M.T y T.S.N. Esta información es totalmente veraz, ha sido facilitada por las fuentes de información de espionaje secretísimas por parte de la organización interna y paralela a la compañía que se encarga, ésta, de mantener a los miembros de la GREX SEXITANA a raya e imponer disciplina (algunos lo llaman dictadura, pero nunca llega la sangre al río).

  

También el venerable componente y, desde el respeto, pelotillero Chinchilla tuvo un pequeño traspié debido a una bolsa imprudentemente colocada por algún viandante anónimo, que por supuesto no ha querido dar su identidad (la organización paralela le ruega que lo siga cometiendo tales imprudencias), provocándole una pequeña torcedura de tobillo, según él este y según yo el derecho. Vamos, que si tenía que salir a las ocho y media se consiguió salir a las diez menos cuarto.

JC HeridoPor supuesto yo, que la noche anterior al tan esperado viaje, embriagado de alegría y por algo más, prolongué la hora de entrar en sueños hasta muy temprano. Resumiendo, que sin dormir nada me presenté en Sevilla a la hora estimada, viéndome obligado a esperar y a esperar mucho, aburriéndome demasiado por dicha espera; pero yo por el teatro lo que sea!!!

Mientras esperaba en la capital hispalense, caí en la cuenta de que estaban en feria, ¡¡olé!!, no entendía por qué teníamos que irnos directamente para Mérida y no disfrutar de la tan afamada y privada feria de Sevilla. Pero como ya dije antes, ¡¡yo por el teatro lo que sea!!. En fin, tras mojarme un buen ratillo bajo la lluvia me di cuenta, cual sorpresa la mía, ¡¡de que la lluvia en Sevilla no es una maravilla!!.

  

Tras recibir un toque en mi inalámbrico entendí perfectamente que la expedición “Andrómaca Tour” estaba a punto de entrar en la ciudadela, seguramente estarían ya cruzando el prestigioso puente de “San Paquito” (en el hablar de la gente del lugar llaman así a dicho puente por su parecido tan semiperfecto al puente de San Francisco allá en las américas), entonces me dirigí al lugar exacto, donde quedamos anteriormente, para que me recogieran. Al llegar al punto en cuestión, caí en la cuenta de que ese lugar no era muy apropiado para mi recogida. Tras meditarlo concienzudamente me decidí a seguir avanzando por la avenida para así encontrar una zona más apropiada para dicho cometido. Andando y buscando, a lo largo de la avenida, logré encontrar la zona óptima para tan complicada operación. Ese lugar óptimo se encontraba justo al lado de un cartel que ponía en letras mayúsculas, negras y con una raya roja SEVILLA. ¡¡Caracoles qué lejos!!! Esperando, esperando, esperando un rato empecé a acordarme de el familiar de alguno y a mirar el tan atractivo lecho fluvial del constante río Guadalquivir. Más de repente, empecé a escuchar una música armoniosa y de alegre audición dentro de mi persona, cuando vi la nave de la expedición, de tan gran empresa A.F, capitaneada por el dicharachero José, el mejor de los pilotos de naves que hemos tenido en nuestras escasas expediciones. ¡¡Propongo un hurra por Jose!!, y por qué no, ¡¡también un hurra por nosotros!!!.

  

El autobús se detuvo abriendo sus puertas para mi próxima subida a bordo. Sergio salió al encuentro que tanto esperé, porteando gentilmente mis equipajes al lugar diseñado para ello (vamos, que llevo las maletas al maletero). Subí las pequeñas escaleras del bus que dan directamente al pasillo central. Vaya caretos tenía la gente: nada de besos, aplausos o cualquier otra cosa por el estilo, tan sólo unos simples holas de mala gana, ¡joder que mal rollo! Toda esta atmósfera de tensión fue creada por una respetable película que estaban viendo los chavales, “American Beauty” y claro, yo, sin quererlo estaba interrumpiendo tan prestigiosa película.

  

Según mis fuentes de información no hubo nada que resaltar de lo acontecido en el trayecto de Amuñécar a Sevilla (por cierto, pregunto yo ¿ por qué hay que pasar por Sevilla? Las políticas centralistas siguen vigentes, ¿hasta cuándo? Que cada cuál lo entienda como quiera.). El paisaje que tuvimos la oportunidad de ver y admirar no tuvo desperdicio, por lo menos para mi. La generosa y misteriosa Sierra Morena nos complace y activa el sobreexplotado sentido de la vista; qué suaves montañas, qué dehesas tan logradas por la noble acción de la ganadería porcina y la acertada gestión selvícola, ¡viva el jamón de bellota y sus bellotas! ( aprovecho para comentar que el jamón de cinco estrellas es el mejor de los que he probado). Todo este hermoso entorno estaba aliñado con unas deliciosas nubes, amenazantes de tormenta, que creaban el ambiente y marco perfecto para un viaje, ¿habéis visto el rayo? (no hay nada como un pique de tormentas).

  

Un alto en el camino para la correspondiente ingestión de alimentos. Aprovechando el proceso fisiológico de la digestión, la dirección de SKS teatro convocó una asamblea extraordinaria para decidir qué hacer con el asuntillo ese que nos trae de cabeza con las autoridades políticas y con el guía, pastor y palmero del reino de sexitania. Una vez más, el sistema democrático volvió a engañarnos con una solución que nos conformó a todos, y no a todos también. Posiblemente habría otras posturas más comedidas y seguramente más fructíferas.

  

Pero que coño, ¡¡la han cagado!! Vamos a por ellos. Todos sabemos lo que tenemos que hacer pero lo que todos no saben es que otra organización paralela al grupo propone realizar otras medidas más drásticas y contundentes, no adelantaré acontecimientos, porque ni vosotros sois un conejo ni yo salto tanto, pero las palmeras no volverán a dar dátiles ¡¡SAYONARA CORRUPTUM, ESPECULARUM, MAXIMUM!!. Se van a enterar todos de quienes somos. ¡¡Compañeros despertad el pequeño revolucionario que hay dentro de vuestro ser!!.

  

Después de salvar este asunto proseguimos nuestro camino por las tierras de la baja Badajoz. Tras la reunión ya nada era igual, teníamos una mirada distinta. Por todos los pueblos que pasábamos salían los aldeanos a recibirnos con hoces y puños levantados, el pueblo sabía ya que el enfrentamiento entre la mano roja y el arte de la palabra era ya un hecho (bueno, esto no ocurrió así, pero es bonito ¿no?, ¡¡soñar es bueno!!).

  

SKS TEATRO es una compañía muy eficiente y para aprovechar el tiempo de ocio en el bus, los altos mandatarios de la GREX SEXITANA, propusieron realizar un ensayo en mitad de el autobús, muchos dirán: “qué progres son estos del teatro”, pero yo digo que un carajo de mar. ¡Qué coñazo!, desde la sinceridad, ese ensayo creó un mal rollo en el bus que no se toleraba ni la más mínima intención de esbozar una mera sonrisa en el prójimo. ¡¡Recorcholis, eso es Mérida!! Sin querer hemos llegado a la ciudad soñada por muchos. Desde lejos no dice mucho pero dentro, ¡¡que guapo!!, los romanos se lo curaron, muy bonito señor Ibarra. Sin comerlo ni beberlo nos plantamos en el mismo teatro de Mérida, me refiero al romano, a más de uno se le pusieron los pelos como escarpias pero a mí no porque yo sabía perfectamente que se trataba de una maqueta. En serio, en dos palabras, im-presionante. ¡¡Qué maravillas de meridianas!!

  

Estuvimos viendo una representación teatral por parte del grupo de teatro BALBO, pero Antonio Cantudo supo, con gran destreza, invitarnos a dejar de ver la obra para así no perder la ilusión por el teatro romano en el que actuábamos mañana. Seguidamente nos dirigimos al prestigioso Museo Nacional Romano, por supuesto muy bonito, muy grande y lo que más me llamo la atención es que estaba lleno de cosas rotas, inservibles, intocables, impisables, pero claro, como lo hicieron los romanos… (¡¡malditos imperialistas!!). Sin más nos dirigimos al hotel Nova Roma (qué originales), eso sí, muy bonito.

  

Tras un breve descanso en nuestros aposentos y una cena no muy frugal, algunos insensatos nos aventuramos a ir de paseo por la ciudad dejándonos guiar por el señor Cantudo y éste, a su vez, dejándose aconsejar por la musa Lucia. Me explico: confiando en los conocimientos adquiridos por Antonio en sus pasadas visitas a Mérida, éste nos llevó a los monumentos más representativos y, a su vez, más cercanos al hotel: vimos el Foro, el templo a Diana, el puente romano y casi todos quedamos contentos, y digo casi porque la musa Lucia dijo: ¿¡y el acueducto de los milagros!? De repente Antonio se puso rumbo hacia el mencionado monumento haciendo caso omiso a nuestras protestas, él seguía andando y el hotel cada vez más lejos. Empecé a dudar de la orientación del guía, siendo sincero fue un auténtico milagro que lo encontrásemos. Muy bonito también, ¡¡pero que pechá de andar!!.

  

Al volver de la visita nocturna, exhaustos y consternados, al hotel, no había tiempo ni ganas para mucho, simplemente un par de visitas a las habitaciones pertinentes y previamente predeterminadas para el correspondiente cambio de opiniones. Las responsabilidades pueden y esas ganas de reventar los grifos de cerveza emeritenses las guardaremos para Cuenca. ¡Que tiemble Cuenca!! Aunque muchos serán los llamados Pocos serán los que aguanten hasta la salida del sol.

  

Durante el periodo nocturno nada que comentar, salvo la pequeña fiesta que montaron Lucia y sus vecinos de la cuarta y que no nos invitaron (¡¡arrieros somos!!). ¡¡Rinng, rinng!!! Uno se acuerda del que inventó el despertador y del que dijo que la comedia es para la tarde. A desayunar, por lo menos yo, bajé con las sábanas pegadas. El desayuno correcto, sin nada más que añadir. Por supuesto, durante el desayuno estuvimos dando los últimos retoques y fijando todos los cabos que quedaban por atar antes de pisar el albero del teatro Romano de Mérida.

  

Recogidas las maletas, empezamos a caminar hacia los camerinos del teatro y por primera vez SKS TEATRO pisaba las tablas de arena del teatro. Qué maravilla, impresionantemente grande, imponía respeto. Ensayo de movimientos, prueba de micros y a maquillarse. Las gradas se están llenando y según las fuentes de información se va a llenar.

  

Sin prisa pero sin pausa en el camerino ya estamos todos preparados para poner cara de limón y de león. Todos a sus puestos que la función va a empezar.

  

El teatro entero es un poema, el público quiere recibir y nosotros dar, entenderlo como queráis. Todo empieza a rodar, se va dando forma, las risas inesperadas y exageradas ayudan a que todo vaya encajando a la imposible perfección. Todo va como la seda, los pequeños fallos se convierten en grandes aciertos, muy bien los actores, muy bien el público, los de sonido, acompañantes, fotógrafo, diosas y chofer.

  

En apenas hora y media todo el trabajo de tanto tiempo se ve reflejado sobre el memorable teatro, los aplausos dan fe de ello,¡¡un diez para todos!!

Creo que todo el mundo ha salido muy contento. Tras la representación exitosa, aplausos, fotos para el recuerdo, besos, comentarios, alguna que otra cerveza y por supuesto hubo gran regocijo. Todo esto, es el teatro, y lo que ocurre detrás del escenario es lo que hace que merezca la pena, ¡¡qué risas más graciosas!!!.

  

Sin más y tras un almuerzo reconfortante decimos ¡¡HASTA LUEGO MÉRIDA!!

  

La organización paralela, que apuesta por la disciplina, me obliga a dejar el bolígrafo privando así mi libertad de expresión.

  

¡¡¡GRACIAS A TODOS POR HACER ESTO POSIBLE!!!

Antonio Vicente López ("Pana")